
Reciba este libro como la carta de un padre lleno de amor por la familia, pero que a la vez ha estado dispuesto a prepararse profesionalmente para enseñar con conocimiento a quienes desean encontrar orientación. Puedo compartir con usted como un amigo que ha aprendido de sus propios errores, de sus experiencias y de las fallas de otros y que además ha investigado profundamente la Palabra de Dios para recibir instrucción personal y dar consejo bíblico y profesional.