- El propósito de Dios es que tengas paz y vida eterna.
“...tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”. (Ro. 5:1)
“Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo único, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna”. (Jn. 3:16)
Siendo ese el propósito de Dios, aquí y ahora, ¿por qué es que no la tenías antes?
- El problema básico es que estabas separado de Dios y de sus propósitos, porque había pecado en ti.
“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”. (Ro. 3:23)
“Porque la paga del pecado es muerte; más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. (Ro. 6:23)
- Por el amor que Dios nos tiene, nos dio una solución: Cristo. Dios te ama a pesar de tus pecados; por eso Jesús, el Hijo de Dios, murió en tu lugar, asumiendo toda la culpa y recibiendo el castigo que por tu pecado debías recibir:
- “Más Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. (Ro. 5:8)

- Si te arrepentiste sinceramente de tus pecados, decidiendo rechazarlos y cambiar de dirección; y si aceptaste en tu corazón el pago que Cristo hizo por ti, Dios ya te ha perdonado, y nunca más se acordará de ellos.
“Arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados”. (Hch. 3:19)
- Ahora, ¡ya estás en paz con Dios! y ¡Has nacido de nuevo!
“Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. (2Co. 5:17)

Si has tomado esta decisión te sugerimos:
- Lee y medita en la Palabra de Dios
- Habla con Dios mediante la oración cada día.
- Congrégate en una iglesia cristiana.
- Comparte con otros el mensaje del amor de Dios en Cristo.
- Participa de los estudios bíblicos que la iglesia tiene preparados para ti.
Si deseas puedes contactarnos

